El emprededor necesita amigarse cada cierto tiempo con su visión.

El experto en branding ha desarrollado el “Pre-Branding”, una metodología en cinco pasos, con la cual cualquier marca tiene la oportunidad de generar pensamiento estratégico creativo para redefinir el por qué y para qué de su negocio.
 
Brandstore, una agencia de publicidad y branding que nació en Argentina, y hoy cuenta con operación en la República Dominicana y otros países del continente, reúne la experiencia de dos creativos: Pablo Zuter y Diego Reviglio, que con innovación, tecnología y adaptación a las nuevas demandas del mercado han creado una exitosa comunidad creativa colaborativa. 
 
“Mi visión es que la industria de la publicidad va hacia un modelo más flexible donde hay un core team con mucho seniority y mucha gente trabajando desde cualquier lugar del mundo en diferentes proyectos, simplemente porque creen que pueden aportar lo mejor a ese proyecto. Eso lo hemos probado hoy y sabemos que con procesos claros, no solo funciona, sino que el resultado es significativamente mejor.”, afirma Pablo Zuter, director general de Brandstore y un emprendedor por excelencia.
 
Otro aspecto importante a destacar dentro de Brandstore es la implementación de la tecnología. “Resaltamos la inclusión de la Inteligencia Artificial como dupla de todos nuestros recursos creativos. Por ejemplo, a un redactor o a un creativo, incluso a la gente de administración, le estamos pidiendo que empiece a trabajar ya en dupla con la IA. 
Además, actualmente, estamos desarrollando una plataforma que va a contener todas estas relaciones en una comunidad de creativos. Y esta es la visión a futuro de nuestro modelo de negocios”.
 
Este año, el evento Laboratorio de Mentores contó con la participación de Zuter como uno de los conferencista con su charla “Pre-Branding: Frenar para Acelerar”, una metodología de branding en cinco pasos para emprendedores, que estaremos ampliando más adelante en la entrevista. 


El pensamiento estratégico de los negocios se ha transformado de manera acelerada en los últimos años. En su área, ¿cómo ha cambiado?
 
En mi área ha cambiado muchísimo, principalmente debido a la tecnología y su impacto en la sociedad. Antes estábamos acostumbrados a una publicidad más unilateral, ahora todo tiene un feedback mucho más rápido y hay transparencia, lo que ha transformado a la industria publicitaria. Estos elementos se empezaron a trasladar a toda la vida de la marca, afectando profundamente el pensamiento estratégico que debe tener una empresa de cara al futuro.
 
Sin embargo, en este impacto exponencial de la tecnología se están enfrentando otros problemas. Por ejemplo, ante la Inteligencia Artificial es necesario establecer cómo reaccionaría la marca en un mundo donde se hacen “fake news” que puedan atentar contra ella. Eso tiene que estar pensado dentro de la estrategia también. 
 
Brandstore, su empresa, viene con este nuevo pensamiento estratégico, ¿cómo cambiar el mindset para adaptarse? 
 
Al poco tiempo que empecé mi carrera aparecieron las primeras conexiones de internet y los primeros websites, por lo que estuve muy pocos años vinculado a la industria tradicional. De hecho, mi segundo emprendimiento fue una agencia que vendía servicios de hosting en Canadá porque habíamos alquilado un servidor allá y empezamos a hacer las primeras websites en Argentina. Era algo totalmente nuevo y ahí comenzó mi relación con lo digital, hace unos 25 años.
 
Esto me permitió ver que se estaba desarrollando otro camino que no era el de la publicidad tradicional y entendí que el negocio tenía que evolucionar por otro lado. Con esto quiero decir que, de cierta forma, mi adaptación de mindset siempre ha surgido de manera natural y eso es lo que le transmito de forma constante a todo mi equipo de trabajo.
 
Sin embargo, no es lo mismo el pensamiento y experiencia digital que podamos traer nosotros en comparación con las nuevas generaciones. Estoy seguro que en unos años habrán cosas que no vamos a poder entender sobre las características de consumo de medios. 
 
Creo que la amenaza más grande en este momento es el uso de la Inteligencia Artificial para generar información que no existe y esa es la parte mala que hay que ver cómo se maneja. Pero, al mismo tiempo, por supuesto, hay un montón de beneficios que nos trae, como sacarnos de encima el trabajo rutinario y poco creativo. 
 
Los emprendedores no siempre tienen dentro de sus capacidades invertir en branding, ¿Cómo pueden sobrevivir en el mercado de hoy? 
 
El emprendedor tiene que hacer tiempo para temas de marca y branding, y no es mucho lo que hace falta. Nosotros hemos atendido muchas empresas de diferentes tamaños, start ups e incluso pequeños emprendedores y empresas unipersonales, y en todos los casos ha surgido un punto coincidente: “no poder parar”. El emprendedor tiene en su mente “salir, ir rápido, diseñar el producto, sacar el producto… y así”. Para ese ritmo hay miles de estrategias en el mercado.
 
Pero, a veces, el emprendedor entra en una inercia de la cual no puede salir. Lo que recomiendo es casi un ejercicio de autocontrol y decir “hoy me voy a dedicar a pensar en la marca de manera estratégica”. Una marca que no es solo un logo, sino muchísimo más que eso, por lo que pensar de manera creativa y estratégica puede representar una gran oportunidad para el negocio.
 
Lo que traigo a Laboratorio de Mentores se llama “Pre-Brading” y es una metodología que que consta de cinco pasos, la cual cualquier emprendedor puede aplicar rápidamente, para tratar de ver y encontrar una oportunidad más allá de lo que está haciendo de su día a día.
 
Frenar tiene que ver con encontrar un momento para repensar lo que se está haciendo, pero desde la perspectiva de la persona a quien te diriges. Hay una frase de Simon Sinek que dice: “El negocio de todos son las personas”. Entonces no tiene que ver con el producto o servicio que ofreces, sino con la persona que tienes al frente. Esa persona tiene una psique donde tenemos que tratar de entrar; y, una vez dentro, encontrar el atajo, ahí es cuando viene la parte de acelerar, porque no hace falta ir más rápido para acelerar, sino conseguir ese atajo.
 
En este proceso de cinco pasos se habla de la definición del negocio; el diseño del producto, desde el punto de vista del diferencial que tiene; también del posicionamiento, qué hacer una vez que encontramos ese atributo para poder posicionarlo; luego, algo fundamental que tiene que ver con el concepto de “fricción” y es, qué expectativas voy a setear en la persona a la cual le estoy ofreciendo mi producto o servicio. Y, finalmente, el quinto paso es cómo voy a hacer para cumplir esas expectativas. 
 
Este combo que permite pensar antes de llegar al desarrollo de una identidad o de una idea de negocios es sumamente interesante y se constituye en un gran impulso para los  emprendimientos. Es una metodología simple y rápida para poder crear una marca pensada con visión de futuro.
 
¿Cuáles son los errores comunes que los emprendedores cometen en términos de branding y cómo pueden evitarlos?
 
La diaria es el más común de los errores de los emprendedores, y lo entiendo porque yo también soy un emprendedor y tengo que manejar una empresa. Es caer en la inercia de tener que facturar, pagar impuestos, empleados, lo cual genera una tensión importante. Lidiar con todo es complicado.
 
El emprendedor necesita amigarse cada cierto tiempo con su visión, lo que lo hizo empezar su negocio, también debe sentarse para replantear y repreguntar: ¿por qué estamos haciendo esto y para qué?
 
¿Prefieres trabajar con marcas bien posicionadas o trabajar con un emprendimiento que recién comienza?
 
Me gusta construir marcas y todos los desafíos son interesantes. He trabajado en muchos proyectos, algunos con marcas que estaban erosionadas en términos de posicionamiento y hemos tenido que reconstruirlas, sin embargo también hemos trabajado marcas nuevas, desde cero y profundizando hemos armado cosas muy interesantes. 
 
En general, me gustan los desafíos, más que una marca en particular.
 
¿Tiene hoy día más peso e importancia la marca que antes?
 
Sí, definitivamente y tiene que ver con lo que hemos estado hablando antes. La marca es un atajo, es la manera para que la gente pueda procesar rápido la información sobre algo en particular, que le gusta o disgusta.
 
Existe el concepto de “fricción”, que es la diferencia ó gap que existe entre la expectativa que la marca genera en el consumidor y lo que realmente es capaz de dar en términos reales. Es sumamente importante tratar constantemente de achicar ese gap, de poder entender que a medida que nosotros le quitamos fricción a esa relación es cuando la marca comienza a crecer y a generar, en vez de consumidores, fans de la marca.
 
¿Cuánto vale una marca en un negocio o emprendimiento?
 
La marca vale en potencialidad y por eso nos dedicamos a construirla. Si se logra desarrollar una marca poderosa en el tiempo, se aseguran las ventas de los productos o servicios por los próximos 10 o 20 años y ese es precisamente el valor extra que tiene la construcción de marcas. Creo que Apple no vale por los iPhones que vende hoy, sino por los que va a vender en los próximos 20 años.
 
Por eso es clave que un emprendedor dedique tiempo a pensar de forma estratégica y creativa en su marca.